La trucha en la Argentina

16.07.2012 21:22

 

Coraje histórico

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Todo comenzó en el año 1519, cuando el piloto Juan Serrano, miembro de la expedición de Magallanes, descubre el estuario del Santa Cruz luego de un naufragio. A su regreso hizo un informe muy negativo sobre la peligrosidad de las costas Patagónicas. En 1834, la goleta Beagle comandada por el Capitán Fitz Roy, remontó el río durante 18 días y tuvo que volver por falta de recursos, a solo dos días de encontrar el lago. En 1859, un tal Luis Piedra Buena, intrépido maragato de 26 años dedicado a la caza de ballenas y lobos marinos, llega a la desembocadura, capitaneando el barco ballenero Nancy. En busca de puerto seguro ingresa en el río hasta la isla Pavón dónde instala una factoría para procesar el producto de su caza comercial y dar refugio a los numerosos náufragos que provocaba
la hostil costa patagónica. En sus incursiones al sur, funda Puerto Cook en la isla de los Estados, generando una nueva base de operaciones. En 1863 escribió sobre un peñasco del Cabo de Hornos: «Aquí termina el dominio de la República Argentina. En la isla de los Estados (Puerto Cook) se socorre a los náufragos”. En 1869, el joven Luis se casa, en Buenos Aires, con Julia Dufour y a los dos meses la lleva a la Isla de los Estados. Julia se convierte en la primera mujer blanca en habitar la Patagonia. Con sólo imaginar el rigor de la vida en la isla y la precariedad de las instalaciones, basta para mensurar el amor de Julia por el ballenero. En el verano 1876-77 el Perito Moreno completó la tarea trunca de Fitz Roy, alcanzando Lago Argentino. El Perito poseía una embarcación de 8.65 metros, para 8
remeros, pero tripulada por sólo dos, más un timonel. El 13 de febrero, un mes después de la partida, llega al lago Argentino diciendo: “el aire ha refrescado; hay olor de agua y un ruido cercano halagador en extremo y que revela olas que baten contra rocas… encuentro al grandioso lago que ostenta toda su grandeza hacia el oeste. Es un espectáculo impagable y comprendo que no merece siquiera mención lo que hemos trabajado para presenciarlo; todo lo olvido ante él.” Salvando las distancias, es bien similar a pescar una steelhead.
En 1881, tras 22 años de permanencia de Luis en la Patagonia austral, Argentina y Chile firman un tratado de límites; para la división de territorios fue clave el desempeño de este prócer. Como tantos otros ilustres de nuestro país murió en completa pobreza material. Un contraste indignante, sabiendo que en su vida de marino, salvó 146 vidas de náufragos. En las aguas del Santa Cruz, pescamos
peces que parecen haber heredado el coraje, decisión, fortaleza y tenacidad de don Luis y del Perito. Espero haya disfrutado este recorrido histórico, hora de recargar el pool redondo de vidrio, dos rocas y vamos por las steelheads de don Luis.

Para pescar a ciegas

 

El río Santa Cruz es inmenso, imposible de descifrar. No tiene pozones ni runs ni correderas marcadas, no se ven piedras ni juntas de agua. Es un desafío para quien lo enfrenta por primera vez, porque además de ser distinto, las truchas no se ubican en los mismos sectores y con la misma actitud que en los ríos más típicos de residentes. Si sigue dudando sobre el tamaño del río, le doy unos datos objetivos. Es el segundo río más grande de la Patagonia, tiene un caudal promedio de 700 m3/s, y puede alcanzar los 2.000 m3/s en el verano. A la altura del pueblo, tiene un ancho de unos 300 metros. ¡Repito, ancho 300 metros, tres cuadras!Es un río chato y árido, la zona es ventosa, aunque a fin de temporada hay días calmos y soleados, ideales para el pescador. Su agua es turbia, color celeste lechoso y, como río de llanura, baja lentamente al mar para desembocar en un estuario de 25 Km de largo y 6 Km de ancho. Tiene una temperatura máxima de 15° C en enero y una mínima de 3° C en julio. La amplitud de mareas en la costa es tan grande que puede percibirse hasta unos 40 kms de la desembocadura, en la zona del pueblo de Piedra Buena. Charles Darwin, que viajaba en el Beagle, relató el entorno con filosa precisión: “22 de abril, – El terreno permanecía inalterable y extremadamente poco interesante. La completa similitud de los ambientes a lo largo de la Patagonia es una de sus  características más sorprendentes. Las áridas planicies elevadas sustentan la misma vegetación deprimida y achaparrada; y en sus valles crecen las mismas plantas espinosas. En todas partes vemos las mismas aves y los mismos insectos. Incluso las costas mismas del río y de los pequeños arroyos que a él ingresaban estaban animadas sólo levemente por un tinte más brillante de verde. La maldición de la esterilidad yace sobre la tierra y el agua que fluye sobre un manto de guijarros sufre la misma maldición.” Me parece un poco negativa la descripción del inglés, comulgamos más con la de nuestro querido Francisco P. Moreno quien, a pesar de haber zafado que se lo coma un puma, escribió: “El suelo es arenoso, arcilloso y está cubierto casi completamente de cascajo; grandes cantidades de arbustos (inciensos, calafates, etc.) de hojas de distintos colores armonizan el paisaje.”En otro párrafo dijo: ”La aridez continua, las sabanas de piedras, los arbustos que viven muriendo, le comunican un abatimiento con el que sólo la energía puede luchar”. En algún lugar de esa inmensidad hostil te espera la trucha de tu vida.

 

Truchas de origen desconocido

 

En 1906 se siembran en el río Santa Cruz, las primeras ovas de arco iris y salmones chinook, coho y sebago de USA, y trucha marrón y salmón del Atlántico provenientes de Inglaterra.
Las primeras truchas eran de California, de la piscicultura del río McCloud que cuenta con poblaciones de steelheads y también residentes. En 1913 y 1981, se realizan siembras con arco iris de Bariloche. En 1924 se reportaron las primeras capturas de arco iris en los lagos de las nacientes y en 1984 se produjo la primera captura de steelhead. Desde principios de los 90 tomó notoriedad esta pesca y hoy es uno de los destinos más calificados del país, contando con una gran fiesta de la trucha que se realiza con éxito todos los años.
La pregunta que emerge es si son o no steelheads. Podrían ser la cepa genética del Mc. Cloud de steelheads californianas. Podrían haber desarrollado su cualidad anádroma producto de la falta de alimento en el río, obligándolas a ir tras de los camarones marinos, volviendo instintivamente buscando un lugar cómodo para el desove. En el CENPAT se han hecho estudios amplios pero desconozco que se haya arribado a conclusiones definitivas. Algunas cosas son seguras: que se trata de truchas arco iris anádromas, que tienen la vitalidad y comportamiento en el río de las del Pacífico, que su  técnica de pesca es bastante similar. Al interés de los pescadores, podemos aplicar el viejo dicho: si nada como steelhead, pica como steelhead, pelea como steelhead… pues bien, es una steelhead!

Su ciclo de vida comienza en el río, dónde permanecen dos años hasta descender al mar, dónde pasan la mayor parte de sus vidas. Cuando alcanzan la madurez sexual vuelven al río para su cita  romántica. La característica de las steelheads, al igual que el salmón del Atlántico, y a diferencia de los salmones del Pacífico, es la supervivencia a los desoves.
Esto les permite hacer varios runs reproductivos. En cada ciclo de desove las truchas no se alimentan o lo hacen ocasionalmente, al tiempo que sufren un stress y esfuerzo físico importantes,  consumiendo reserva de energía y reduciendo su peso. Una steelhead del hemisferio norte retorna al río una vez en la vida, sólo el 15% lo hace una segunda vez. Gracias al mayor tiempo que pasan en el mar alimentándose y el poco desgaste de energía, alcanzan pesos récord. En la Columbia Británica, las “trophy steelhead” pueden superar fácilmente los 15 kilos. Nuestras steelheads latinas, son bien fogosas, habiéndose comprobado que realizan hasta 7 corridas durante su vida. Por eso es difícil encontrar truchas que superen los 8 kilos en el Santa Cruz, aunque cabe mencionar que también es difícil encontrarlas de menos de 3 kilos. Sin dudas, nadar contra corriente, abundante sexo y poca comida, es la ecuación para estar en línea.
En Argentina los runs se producen entre febrero y mayo, con el pico en marzo y principio de abril en la zona de Piedra Buena. Más avanzada la temporada pueden hallarse aguas arriba, a lo largo de todo el río. En pescas experimentales, se han capturado en pleno invierno a pocos kilómetros de los lagos cordilleranos, luego de recorrer los 400 kilómetros de río Santa Cruz.

 

Una aguja en un pajar


Cuando remontan lo hacen principalmente por el centro del río, por el canal principal, a gran velocidad. Allí son inaccesibles para el pescador, y aún llegando con la mosca donde están, la velocidad del agua haría imposible que la ataquen por perderla rápidamente de vista. Sin embargo, gracias al dios pescador, las steelheads también descansan y lo hacen alejándose del cauce principal, buscando sectores con menor corriente y más bajos, dónde se pegan al suelo para aprovechar la desaceleración adicional que produce el fondo irregular. Toman aire, se recuperan unas horas y retoman la subida hasta el punto de desove. Esos lugares son los que debemos buscar los pescadores para presentarles la mosca apropiadamente y tener la chance de enfurecerlas. La técnica básica consiste en pasar una mosca grande y llamativa cerca del fondo, en una deriva lenta que sostenga esa posición, pinceleándole la nariz el mayor tiempo posible. Veamos cómo hacerlo en la práctica, repensando la pesca desde el pez, su posición, la presentación requerida, la mosca ideal y el equipo y técnicas para que todo suceda.

 

 

extraido de http://www.techtackle.com.ar/?p=1740