Torrijas de leche

27.01.2013 09:30

 

Tengo que confesarlo, a mí la receta de torrijas que más me gusta es la de torrijas con leche… No me puedo resistir a ese suave sabor de canela y la suavidad de las torrijas bañadas en la leche.



Tengo ese recuerdo desde que era pequeña, y cada año espero impaciente a que llegue el momento de comer torrijas. Sé que podría prepararlas en cualquier época del año, pero esperar a comerlas en Semana Santa tiene algo que te hace desearlas aún más… El resto del año me voy conformando con tostadas francesas de vez en cuando en el desayuno, pero en Semana Santa mi espera llega a su fin, y nuevamente puedo disfrutar de esta sencilla exquisitez.

Y digo sencilla exquisitez porque preparar torrijas es tan fácil que este año me decidí a prepararlas con mi hijo. Le dejé batir los huevos, mojar las torrijas en leche, y por supuesto comérselas luego…

Espero que vosotros también disfrutéis de esta receta de torrijas como yo. ¡Que os aproveche!

Torrijas con leche y canela

Ingredientes:
•    Una barra de pan del día anterior, cortada en rebanadas de 1,5 cm aproximadamente. También se puede comprar pan especial para torrijas.
•    4 huevos
•    1 litro de leche.
•    1 taza de azúcar.
•    Un trozo de cáscara de limón y otro de naranja.
•    Una ramita de canela en rama.
•    Una cucharadita de canela en polvo.
•    Aceite para freír: 3/4 de litro.

Preparación de las torrijas
En un cazo se pone a calentar la leche con la mitad del azúcar, las cáscaras de naranja y limón y la ramita de canela, dándole vueltas con una cuchara para que se diluya el azúcar. Antes de que llegue a hervir, se retira y se deja en reposo durante 10 minutos para que se mezclen los sabores.

Después se sumergen en la leche durante aproximadamente diez o doce segundos las rebanadas de pan. Se sacan y se reservan en un plato. Se pone a calentar el aceite para freírlas.

Mientras se calienta el aceite, se baten los huevos en los que rebozamos las rebanadas y se fríen.

Cuando tengan un color tostadito por ambas caras, se retiran sobre un papel absorbente.

Se ponen en un recipiente donde las podamos dejar bañándose con la leche, a la que le habremos añadido la canela en polvo y disuelto el resto del azúcar. Conservar en el frigorífico y consumir preferentemente antes de cuatro días.

Seguro que los niños no podrán esperar a que estas torrijas con leche y canela se enfríen…

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