Una cría eficiente de la mano de protocolos

17.09.2016 11:20

Algunas industrias buscan alternativas de crecimiento vertical para su abastecimiento futuro de leche fluida. El caso de Mastellone Hnos. es una de ellas y apuestan a los protocolos de trabajo como mecanismo que les ayude a lograr este objetivo. Al mismo tiempo, brindan un servicio de capacitación que les permite a sus remitentes mejorar sus niveles de mortandad y de reposición de rodeo.

Una cría eficiente de la mano de protocolos

Desde el año 2012 que la producción de leche en Argentina viene cayendo a cuenta gotas, desde los 11.340 millones de litros, hasta los 10.964 millones en 2015, y si hablamos de 2016, diversas estimaciones auguran que será difícil mantener el promedio, debido a los inconvenientes climáticos sufridos durante el otoño en las principales  cuencas lecheras de Santa Fe y Córdoba. 

Frente a este escenario presente y mirando hacia el futuro, la industria no quiere quedarse de brazos cruzados y busca alternativas para que sus números no cierren en rojo. Una apuesta en este sentido es hacia la mayor productividad por tambo, infiriendo que en el corto y mediano plazo no será de la mano de una mayor cantidad de establecimientos captados que recolecten más litros de leche, sino que esta suba deberá salir ineludiblemente de los ya fidelizados. Incluso se espera una mayor competencia entre industrias y pymes durante 2016 y 2017 para hacerse de una más ajustada oferta de leche.

Es en este contexto y frente al nuevo escenario comercial, Mastellone Hnos. está apostando a la capacitación de los productores lecheros y a programas de instrucción dentro de sus tambos remitentes. El objetivo: las guacheras, porque es el primer eslabón de la cadena productiva donde hay importante déficit a nivel general, con niveles de mortandad elevados en muchos casos y que no permiten una buena reposición del rodeo lechero.

Una de las apuestas de la firma está en concientizar sobre los beneficios de mejorar el trabajo en lo que serían las bases del tambo, y en especial sobre la etapa de cría. Para ello, desde hace dos años viene fomentando su Plan Más Leche, que en este 2016 lo está reimpulsando mediante un programa de protocolos de trabajo en el tambo, premiando resultados entre los establecimientos que se inscriben y apuntando a los resultados de guachera, a sus mejoras en los niveles de mortandad, entre los principales aspectos.

Los protocolos, una ayuda para mejorar los procesos productivos
En el marco de esta apuesta, la láctea convocó a un especialista en protocolos de trabajos para el tambo, el Ing. Agr. Félix Soriano, que actualmente reside en EE.UU y se dedica por medio de su consultora a brindar asesoramiento en tambos norteamericanos. Ya en el 2015 había sido convocado por La Serenísima para participar de su simposio lechero anual.

En una recorrida por tambos ubicados en el partido de General Villegas (Bs. As.), Soriano se avocó a escuchar y conocer como está avanzando la confección de protocolos de trabajo de algunos tambos que este año participarán del programa impulsado por la láctea. “Veo que el personal está muy interesado y abierto a comenzar a implementar estos protocolos, por lo menos en los tambos que he visitado, donde se los observó entusiasmados por mejorar en ese tema”, expresó el profesional, al tiempo que explicó: “La idea de los protocolos es ayudar a reducir un poco las variabilidades dentro del tambo, y particularmente en estas visitas, haciendo hincapié en las guacheras, donde se observan comúnmente problemas en los partos y en la atención de las terneritas recién nacidas. Para confeccionar los protocolos de trabajo es fundamental el compromiso de los empleados; es esencial trabajar en equipos para que éste tengan éxito”.

Soriano afirmó que a nivel general es necesario llevar a cabo una planificación, un desarrollo, una implementación y también posteriormente un monitoreo de esos protocolos, para saber si se están alcanzando los objetivos planteados o es necesario una revisión del programa de trabajo. Otro aspecto fundamental de los protocolos remarcados por el profesional es que no hay que dejar librado a la subjetividad de un empleado, o de un encargado, una forma de trabajo. “No debe llevarse a cabo una forma de trabajo en base a lo que se piense que es mejor o peor, sino que la idea del protocolo es ayudar a que un trabajo en cada etapa del tambo se haga siempre de una misma manera, sea quien sea el que se encuentre a cargo”.

Tambos por el buen camino
Los resultados arrojados a nivel de mortandad en los establecimientos visitados y que están participando del programa, arrojaron resultados más que envidiables para muchos tambos. 

“Por lo que estuvimos viendo con el profesional estamos bastante bien encaminados, por la baja mortandad que tenemos y la alimentación que estamos brindando. El año pasado estuvimos bastante bien con los niveles de mortandad en la crianza de las terneras, con menos del 3%. Hoy estamos un poquito más flojos, por lo que deberemos analizar de hacer cosas para tratar de bajar ese número”, comentó Sabrina Nollac, médica veterinaria en el Establecimiento La Lucila S.A, el primer establecimiento visitado en un recorrido donde TodoAgro acompaño al especialista Felix Soriano a evaluar los sistemas de trabajo en las guacheras. Específicamente en lo que respecta al protocolo de trabajo, la veterinaria manifestó que “nos falta poner un poco más de énfasis en algunos aspectos, como en el calostrado y ver más las anotaciones, los tratamientos, así llevar una metodología de trabajo más estandarizada”.

Otro de los tambos participantes es el de la familia Tomaselli, que actualmente maneja una franja entre el 5 y 6 % de mortandad en el tambo. “En guacheras creo que tenemos un punto fuerte, aunque siempre hay algo que mejorar. Sí, creo que tenemos que poner algo más de trabajo en lo que es la atención al parto, que la tenemos un poquito elevada, en el 5-6% de mortandad, y deberíamos bajarlo unos dos puntos”, manifestó Damian Tomaselli, veterinario del establecimiento Los Médanos, ubicado a pocos kilómetros de la ciudad de Gral. Villegas.

Tomaselli argumento que llevar adelante un protocolo de trabajo los ha beneficiado y ello se traduce en los números. “Desde que comenzamos a participar del concurso y empezamos a utilizar los protocolos observamos muchas mejoras; en el calostrado por ejemplo, en la desinfección de ombligos, en el manejo mismo de la guachera. Teníamos un porcentaje de mortandad del 5% aproximadamente y lo hemos reducido a un 3.5%”, expresó.

Un tercer tambo visitado fue el del establecimiento La Erminia, propiedad de Luis Baiguera, quien no sólo se encuentra participando en una nueva edición del Plan Más Leche, sino que ya en 2015 se hizo del primer premio en la categoría de tambos con menos de 700 vacas por su eficiencia en el manejo de la guachera. “Creo que en los últimos cuatro años hemos mejorado bastante en esta etapa de la crianza, pero además de los protocolos, entiendo que todo está relacionado con la gente, en cómo se desempeña, en las comodidades que tenga para trabajar, si trabaja en buenas condiciones y si está contenta con lo que hace. De esta manera es más fácil plantearse objetivos y lograr estos buenos resultados”, destacó.

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